Filosofía
Cómo llegamos a un modelo de precios que financia el desarrollo del producto sin apartarse de la privacidad, la propiedad de tus datos y una forma de compartir con sentido.
Partimos de una idea bastante simple: tus recuerdos y tus datos te pertenecen a ti. Ya sabemos que, en el mundo Big Tech, eso casi suena radical.
Financiar un producto que te ayuda a conservar historias no debería obligarnos a vivir de la vigilancia publicitaria ni de vender datos a terceros.
Por eso cobramos una suscripción: preferimos que nos sostengas con dinero, no con tu información personal.
Dicho eso, también creemos en que la gente pueda elegir. Y, siendo justos, tener mejor telemetría y más visibilidad sí nos ayuda a mejorar el producto.
Por eso existe el precio Pioneer: si quieres pagar menos a cambio de permitirnos ver más sobre tu uso y tus patrones dentro de la app, puedes hacerlo. La decisión es tuya.
Nuestros principios
No ser Meta. Ember cobra suscripciones para no tener que extraer y vender tus recuerdos para sostener el producto.
Compartir lo que tú elijas. Hay historias para todas las personas que quieres, y hay historias que son solo para ti. El precio debe respetar tanto la memoria privada como la compartida.
Crear significado. Ember está hecho para convertir conversaciones en algo duradero y compartible, no para producir contenido desechable.